Para iniciar con nuestro trabajo de investigación es importante aclarar el término en el que se fundamenta "la ansiedad es un sentimiento de inquietud o miedo ante un posible peligro que puede ser cierto o imaginario. Responde a motivos personales y suele tener un origen no definido y generalmente basado en experiencias pasadas no agradables que vuelven al pensamiento presente, lo que lo diferencia del miedo que es una reacción personal a un peligro más real e inmediato. Las principales causas de la ansiedad pueden ser el estrés y factores ambientales (ruido ambiental o lugar de trabajo)" (Botanical-online, 2010). Al tener claro el concepto de ansiedad nos enfocaremos ahora en sus implicaciones y posibles soluciones.
Con respecto a la situación de los estudiantes universitarios, estos a causa las exigencias que los estudios implican, conviven con un alto grado de estrés y ansiedad. Por consiguiente, estos jóvenes adoptan ciertos hábitos, costumbres o tics nerviosos como respuesta a tal sentimiento. Por esto hemos decidido determinar cuales son las costumbres más frecuentes para liberar la ansiedad. Algunas de ellas son: ·"Onicofagia: Aunque la incidencia es muy similar en ambos sexos, las mujeres solicitan más la ayuda por el interés que muestran para cuidar su imagen. El morderse las uñas está muy relacionado con el estrés y la ansiedad que muchas personas sufren. ·Tartamudeo: Normalmente suele comenzar sobre los 5 años de edad pero, en ocasiones este trastorno desaparece cuando el niño avanza en su desarrollo evolutivo. Sin embargo, cuando el tartamudeo persiste la persona empieza a tener problemas en sus relaciones interpersonales y siente vergüenza generándole mucha tensión y ansiedad, agravando aun más el tartamudeo. Aproximadamente el 1 % de los adultos padecen este trastorno. ·Tricotilomanía (Tirarse del pelo): La persona que lo sufre muestra comportamiento de arrancarse o tirarse de los pelos del cuero cabelludo, bigote, las pestañas, las cejas... compulsivamente. En casos más graves suele ocasionar problemas en la piel debido a las excoriaciones o heridas que se causan. ·Tics nerviosos: Son movimientos musculares convulsivos y persistentes. Hay diferentes tipos de tics (temblores de manos, parpadeo, movimientos de boca y mejilla, movimientos convulsos de hombros...). A veces son tan llamativos que la persona evita el contacto social, generándole algún tipo de trastorno emocional (depresión o ansiedad social)."(Ribó, 2010)
Muchos de estos los ejerce la persona en forma involuntaria, es decir no tienen conocimiento de cuando los practican. La mayoría de estos afectan a la persona en su ámbito laboral, social y evolutivo ya que provocan inseguridad. Muchos de estos hábitos se pueden modificar o sustituir por otros tales como: utilizar una bola de goma, consumir cantidad suficiente de agua, comer sanamente, hacer ejercicio, etc. Hábitos que nos ayudarán a bajar los niveles de ansiedad y mejorarán nuestro crecimiento personal. Por el momento solo hemos explicado hábitos que afectan a la persona en su ámbito psicosocial, pero hay otros que aparte de dañar la salud se transforman en vicios, acciones que poco a poco van consumiendo la vida de la persona, como los son: ·El fumado ·El consumo de sustancias nocivas ·El alcoholismo A continuación explicaremos más detalladamente los hábitos más frecuentes utilizados por los estudiantes de forma involuntaria para liberar la preocupación. ·Onicofagia
“Este es el hábito de comerse las uñas, se produce por la ansiedad, y esta relacionado con el estrés y el nerviosismo. Cuando un individuo con problemas de ansiedad lo presenta, este puede ser desencadenado por hambre, aburrimiento o por estar inactivo.
Es mas común que se de durante la pubertad, y con una mayor incidencia en los varones.
Este mal hábito puede transportar una gran cantidad de gérmenes desde las uñas hasta la boca o viceversa, por lo que el dedo puede llagar a hincharse. Una vez familiarizado con este hábito, puede ser que el mordedor compulsivo de uñas se vea tentado a comer también la cutícula y la piel al rededor de la uña, por lo que se podría generar diversas heridas las cuales se pueden infectar. A largo plazo este hábito es perjudicial para la salud dental, debido a que puede aumentar las caries en las zonas afectadas por la perdida de la sustancia adamantina frontal de los dientes.
Para combatir este problema se suele medicar antidepresivos, medicamentos para la tricotilomanía y el trastorno obsesivo-compulsivo, incluyendo clomipramina, fluoxetina, sertralina, paroxetina, fuvoxamina, citalopram, nefazodona, escitalopram y venlafaxina.
También pequeñas dosis de anti psicóticos usados para tratar la esquizofrenia, tales como risperidona, olazopina, quetiapina, ziprasidona y aripiprazol.
Otra opción es tomar vitamina B-h (inositol), que reduce las ganas de morderse las uñas por medio del aumento de la serotonina en el cerebro. La serotonina está indicada en el tratamiento de desórdenes compulsivos y similares.
También mediante la terapia de conducta, ya sea como complemento de los fármacos o por sí sola, muchos de los pacientes han salido adelante.” (Wikipedia, 2010)
·Tartamudeo
“El tartamudeo es un trastorno del habla en el cual el flujo normal se interrumpe mediante repeticiones frecuentes o la prolongación de sonidos, sílabas o palabras o por la incapacidad de un individuo para comenzar una palabra. Las interrupciones podrían estar acompañadas de guiños rápidos de los ojos, temblores de los labios y/o de la mandíbula o muecas de la cara u otra parte superior del cuerpo que una persona que tartamudea usa en un intento por hablar. Ciertas situaciones, como hablar en frente de un grupo de personas o hablar por teléfono, tienden a hacer que el tartamudeo se vuelva más severo, mientras que otras situaciones, como cantar o hablar solo, a menudo lo mejoran.
La forma más común de tartamudez se piensa tiene que ver con el desarrollo, es decir, que ocurre en niños que están en el proceso de desarrollar el habla y el lenguaje. Este tipo de tartamudez sucede cuando el lenguaje y las capacidades del idioma de un niño no pueden satisfacer sus demandas verbales. La tartamudez sucede cuando un niño está buscando la palabra correcta. Este tipo de tartamudez generalmente se supera.
Otra forma común de tartamudez es neurogénica. Los trastornos neurogénicos surgen de los problemas de las señales que se transmiten entre el cerebro y los nervios o los músculos. En este tipo de tartamudez, el cerebro no puede coordinar adecuadamente los diferentes componentes del mecanismo del lenguaje.
Otras formas de tartamudez se clasifican como psicogénicas o se originan en la mente o en las actividades mentales del cerebro tales como el pensamiento y el razonamiento. Considerando que alguna vez se pensó que la causa principal de la tartamudez era psicogénica, hoy en día se sabe que esta causa sólo representa una pequeña parte de los casos de tartamudez.
Una de las formas de tratamiento son las aplicaciones terapéuticas, como los medicamentos o los dispositivos electrónicos. Los medicamentos o los fármacos que afectan la función cerebral a menudo tienen efectos colaterales que los hacen difíciles de usar como tratamiento a largo plazo. Los dispositivos electrónicos que ayudan a controlar la fluidez de las palabras pueden ser más una molestia que una ayuda en la mayoría de las situaciones y son a menudo abandonados por las personas que tartamudean. También existen métodos no convencionales como terapia para el tartamudeo. Es siempre una buena política comprobar las credenciales, la experiencia y las metas del tratamiento que se ofrecen a las personas. Evite trabajar con alguien que promete una "cura total" para la tartamudez.” (National Institute on Deafness and Other Communication Disorders, 2010) ·Tricotilomania
Trico significa “pelo”, manía “impulso” de realizar una conducta. La tricotilomanía es el comportamiento recurrente de arrancarse el propio cabello, y/o vello del cuerpo, por simple placer, gratificación o liberación de tensión. Se trata de un hábito nervioso reversible. Algunas personas consultan después de años de padecimiento y otras, ya resignadas, conviven con esta patología. Recién en los últimos años este trastorno empezó a tener peso propio, el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales lo incorporó como un apartado estableciendo claros criterios para su diagnóstico. En esta clasificación psiquiátrica, la tricotilomanía considerada un trastorno del control de los impulsos: “dificultad para resistir el impulso que es perjudicial en su efecto” (DSM IV).
El tratamiento farmacológico no arroja datos de eficacia a largo plazo. Sabemos que se han utilizados inhibidores de serotonina (por el compromiso del sistema serotoninérgico, dopaminérgico y opioide) pero no se conoce la eficacia de un fármaco en particular que señale su terapéutica de elección. En la tricotilomanía, los síntomas pueden reducirse con mediación, sin que esto elimine el transtorno, con la administración de antidepresivos como la fluoxetina. Para otros hábitos nerviosos, como los tics severos, el tratamiento farmacológico se ha mostrado bastante eficaz.
El objetivo es aprender a controlar el impulso nervioso, hasta que este desaparezca. En esta terapia se fomenta la auto observación y el registro de los episodios, porque una vez que la persona conoce en profundidad su funcionamiento se puede comenzar con las técnicas que implican la reversión del hábito nervioso. Este proceso, de unas pocas sesiones, permite evaluar –mediante mediciones concretas- la intensidad, duración y frecuencia del comportamiento que será erradicado. En general, estos pacientes no poseen información suficiente sobre su problema, consideran que son los únicos a quienes les ocurre y suelen sentirse muy aliviados cuando el terapeuta diagnostica y psicoeduca sobre el tratamiento. Otras veces tienen una noción acabada sobre el trastorno pero han probado distintos tratamientos sin resultado alguno, de ahí que lleguen a la consulta con pocas expectativas. En ambos casos, cuando comprenden por qué ejercitan esta conducta, qué variables la sostienen, se entusiasman con el entrenamiento de la respuesta incompatible o reacción de competencia: base la terapia de los hábitos nerviosos (Azrin, 1987). El entrenamiento en la nueva conducta ya implica el cese del hábito.”(Galasso, 2010)
“La gran mayoría de las personas tienen hábitos nerviosos, como tirarse del pelo o comerse las uñas. Muchos de estos son realizados de una manera involuntaria o por inercia en distintas situaciones, al principio se da solo cuando realizamos alguna acción, pero con el paso del tiempo esto puede llegar a convertirse en un mal hábito, ya que puede afectar la salud del individuo, y a la vez es desagradable ante los demás.
Para tener control sobre estas acciones es necesario hacer consciencia del hábito que se esta adquiriendo, y detectarlo a tiempo para detenerlo. Esto mediante diversas terapias como menciona Helena de la Horra "es importante seguir y observar nuestros progresos, por ejemplo, en el caso de morderse las uñas, una de las tareas que se mandan a los pacientes consiste en fotocopiarse todos los días las manos para tener un archivo visual de la longitud de las uñas a lo largo del tiempo.
El poder mostrar a otras personas estos progresos es también de gran ayuda para la terapia.
Mediante un entrenamiento adecuado en estas técnicas y la práctica de conductas que nos ayudan a evitar estos hábitos, asesorados siempre por un profesional de la psicología que nos guía a lo largo de todo este proceso, podremos deshacernos de ellos para que no interfieran más en nuestras vidas."
También es importante mencionar que hay momentos en los que el nivel de nerviosismo es más elevado, por lo que se es mas propenso a adquirir algunos de estos hábitos. Por lo tanto es muy importante contar con un buen nivel de relajación para evitar todas estas costumbres. (Horra, 2010)
“Sin embargo, cuando el problema es grave, se recomienda buscar ayuda con un psicólogo y seguir un tratamiento con fármacos, complementado con la practica de algunos hábitos los cuales nos tranquilicen y fortalezcan nuestra salud. Como por ejemplo:
En primer lugar, llevar una alimentación libre de sustancias excitantes, como las contenidas en el café, el alcohol y otras drogas. Así mismo, disminuir las raciones diarias de azúcar -que aumentan la energía, pero también la sensación de tensión- y reemplazarla por miel como acompañante de las frutas e infusiones naturales a base de manzanilla u otra hierba relajante.
Por otro lado, el ejercicio permite regular los niveles de ansiedad. De preferencia, practiquemos alguna actividad física (correr, nadar o un deporte en equipo) antes de empezar con nuestros quehaceres o al terminarlos.
Esto se complementa con ejercicios respiratorios a lo largo del día, tratando de que las inhalaciones y exhalaciones sean lo más lentas y profundas posibles. Para facilitar las respiraciones convine absorber la esencia de las Flores de Bach, que vienen en frasquitos que podemos llevar en el bolso o maletín como si fueran un perfume.
Pero lo más importante es que cuando sintamos que el “mundo se nos viene encima” nos tomemos un tiempo para concentrarnos en una imagen agradable. Si es posible, tomemos distancia física y empecemos a analizar las posibilidades de solución del problema.
Pensar con la “cabeza fría” siempre trae mejores resultados. Y cuando estemos a punto de gritarle a alguien o agredirlo, contemos hasta cien o más mientras se nos pasa la cólera." (Mujer Activa, 2010)
Bibliografía
Botanical-online. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 8 de Abril de 2010, de www.botanical-online.com/medicinalsansiedad.htm Galasso, L. L. (25 de Abril de 2010). Psicoterapia-breve. Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.psicoterapia-breve.com.ar/tricotilomania.php Horra, E. d. (25 de Abril de 2010). Psicologuía. Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.psicologuia.com/terapia/habitos-nerviosos/solucion-habitos-nerviosos.html Mujer Activa. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.lineayforma.com/estar-bien/habitos-saludables-para-controlar-la-ansiedad.html National Institute on Deafness and Other Communication Disorders. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.nidcd.nih.gov/health/spanish/stutter_span.asp Ribó, I. d. (25 de Abril de 2010). Clínica Psicología Anthropos - Psicólogos Valencia. Recuperado el 8 de Abril de 2010, de www.clinicapsicologiaanthropos.es/habitosnerviosostics.php Wikipedia. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 19 de Abril de 2010, de es.wikipedia.org/wiki/Onicofagia
Para iniciar con nuestro trabajo de investigación es importante aclarar el término en el que se fundamenta "la ansiedad es un sentimiento de inquietud o miedo ante un posible peligro que puede ser cierto o imaginario. Responde a motivos personales y suele tener un origen no definido y generalmente basado en experiencias pasadas no agradables que vuelven al pensamiento presente, lo que lo diferencia del miedo que es una reacción personal a un peligro más real e inmediato. Las principales causas de la ansiedad pueden ser el estrés y factores ambientales (ruido ambiental o lugar de trabajo)" (Botanical-online, 2010). Al tener claro el concepto de ansiedad nos enfocaremos ahora en sus implicaciones y posibles soluciones.
Con respecto a la situación de los estudiantes universitarios, estos a causa las exigencias que los estudios implican, conviven con un alto grado de estrés y ansiedad. Por consiguiente, estos jóvenes adoptan ciertos hábitos, costumbres o tics nerviosos como respuesta a tal sentimiento. Por esto hemos decidido determinar cuales son las costumbres más frecuentes para liberar la ansiedad. Algunas de ellas son:
· "Onicofagia: Aunque la incidencia es muy similar en ambos sexos, las mujeres solicitan más la ayuda por el interés que muestran para cuidar su imagen. El morderse las uñas está muy relacionado con el estrés y la ansiedad que muchas personas sufren.
· Tartamudeo: Normalmente suele comenzar sobre los 5 años de edad pero, en ocasiones este trastorno desaparece cuando el niño avanza en su desarrollo evolutivo. Sin embargo, cuando el tartamudeo persiste la persona empieza a tener problemas en sus relaciones interpersonales y siente vergüenza generándole mucha tensión y ansiedad, agravando aun más el tartamudeo. Aproximadamente el 1 % de los adultos padecen este trastorno.
· Tricotilomanía (Tirarse del pelo): La persona que lo sufre muestra comportamiento de arrancarse o tirarse de los pelos del cuero cabelludo, bigote, las pestañas, las cejas... compulsivamente. En casos más graves suele ocasionar problemas en la piel debido a las excoriaciones o heridas que se causan.
· Tics nerviosos: Son movimientos musculares convulsivos y persistentes. Hay diferentes tipos de tics (temblores de manos, parpadeo, movimientos de boca y mejilla, movimientos convulsos de hombros...). A veces son tan llamativos que la persona evita el contacto social, generándole algún tipo de trastorno emocional (depresión o ansiedad social)." (Ribó, 2010)
Muchos de estos los ejerce la persona en forma involuntaria, es decir no tienen conocimiento de cuando los practican. La mayoría de estos afectan a la persona en su ámbito laboral, social y evolutivo ya que provocan inseguridad. Muchos de estos hábitos se pueden modificar o sustituir por otros tales como: utilizar una bola de goma, consumir cantidad suficiente de agua, comer sanamente, hacer ejercicio, etc. Hábitos que nos ayudarán a bajar los niveles de ansiedad y mejorarán nuestro crecimiento personal. Por el momento solo hemos explicado hábitos que afectan a la persona en su ámbito psicosocial, pero hay otros que aparte de dañar la salud se transforman en vicios, acciones que poco a poco van consumiendo la vida de la persona, como los son:
· El fumado
· El consumo de sustancias nocivas
· El alcoholismo
A continuación explicaremos más detalladamente los hábitos más frecuentes utilizados por los estudiantes de forma involuntaria para liberar la preocupación.
· Onicofagia
“Este es el hábito de comerse las uñas, se produce por la ansiedad, y esta relacionado con el estrés y el nerviosismo. Cuando un individuo con problemas de ansiedad lo presenta, este puede ser desencadenado por hambre, aburrimiento o por estar inactivo.
Es mas común que se de durante la pubertad, y con una mayor incidencia en los varones.
Este mal hábito puede transportar una gran cantidad de gérmenes desde las uñas hasta la boca o viceversa, por lo que el dedo puede llagar a hincharse. Una vez familiarizado con este hábito, puede ser que el mordedor compulsivo de uñas se vea tentado a comer también la cutícula y la piel al rededor de la uña, por lo que se podría generar diversas heridas las cuales se pueden infectar. A largo plazo este hábito es perjudicial para la salud dental, debido a que puede aumentar las caries en las zonas afectadas por la perdida de la sustancia adamantina frontal de los dientes.
Para combatir este problema se suele medicar antidepresivos, medicamentos para la tricotilomanía y el trastorno obsesivo-compulsivo, incluyendo clomipramina, fluoxetina, sertralina, paroxetina, fuvoxamina, citalopram, nefazodona, escitalopram y venlafaxina.
También pequeñas dosis de anti psicóticos usados para tratar la esquizofrenia, tales como risperidona, olazopina, quetiapina, ziprasidona y aripiprazol.
Otra opción es tomar vitamina B-h (inositol), que reduce las ganas de morderse las uñas por medio del aumento de la serotonina en el cerebro. La serotonina está indicada en el tratamiento de desórdenes compulsivos y similares.
También mediante la terapia de conducta, ya sea como complemento de los fármacos o por sí sola, muchos de los pacientes han salido adelante.” (Wikipedia, 2010)
· Tartamudeo
“El tartamudeo es un trastorno del habla en el cual el flujo normal se interrumpe mediante repeticiones frecuentes o la prolongación de sonidos, sílabas o palabras o por la incapacidad de un individuo para comenzar una palabra. Las interrupciones podrían estar acompañadas de guiños rápidos de los ojos, temblores de los labios y/o de la mandíbula o muecas de la cara u otra parte superior del cuerpo que una persona que tartamudea usa en un intento por hablar. Ciertas situaciones, como hablar en frente de un grupo de personas o hablar por teléfono, tienden a hacer que el tartamudeo se vuelva más severo, mientras que otras situaciones, como cantar o hablar solo, a menudo lo mejoran.
La forma más común de tartamudez se piensa tiene que ver con el desarrollo, es decir, que ocurre en niños que están en el proceso de desarrollar el habla y el lenguaje. Este tipo de tartamudez sucede cuando el lenguaje y las capacidades del idioma de un niño no pueden satisfacer sus demandas verbales. La tartamudez sucede cuando un niño está buscando la palabra correcta. Este tipo de tartamudez generalmente se supera.
Otra forma común de tartamudez es neurogénica. Los trastornos neurogénicos surgen de los problemas de las señales que se transmiten entre el cerebro y los nervios o los músculos. En este tipo de tartamudez, el cerebro no puede coordinar adecuadamente los diferentes componentes del mecanismo del lenguaje.
Otras formas de tartamudez se clasifican como psicogénicas o se originan en la mente o en las actividades mentales del cerebro tales como el pensamiento y el razonamiento. Considerando que alguna vez se pensó que la causa principal de la tartamudez era psicogénica, hoy en día se sabe que esta causa sólo representa una pequeña parte de los casos de tartamudez.
Una de las formas de tratamiento son las aplicaciones terapéuticas, como los medicamentos o los dispositivos electrónicos. Los medicamentos o los fármacos que afectan la función cerebral a menudo tienen efectos colaterales que los hacen difíciles de usar como tratamiento a largo plazo. Los dispositivos electrónicos que ayudan a controlar la fluidez de las palabras pueden ser más una molestia que una ayuda en la mayoría de las situaciones y son a menudo abandonados por las personas que tartamudean. También existen métodos no convencionales como terapia para el tartamudeo. Es siempre una buena política comprobar las credenciales, la experiencia y las metas del tratamiento que se ofrecen a las personas. Evite trabajar con alguien que promete una "cura total" para la tartamudez.” (National Institute on Deafness and Other Communication Disorders, 2010)
· Tricotilomania
Trico significa “pelo”, manía “impulso” de realizar una conducta. La tricotilomanía es el comportamiento recurrente de arrancarse el propio cabello, y/o vello del cuerpo, por simple placer, gratificación o liberación de tensión. Se trata de un hábito nervioso reversible. Algunas personas consultan después de años de padecimiento y otras, ya resignadas, conviven con esta patología. Recién en los últimos años este trastorno empezó a tener peso propio, el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales lo incorporó como un apartado estableciendo claros criterios para su diagnóstico. En esta clasificación psiquiátrica, la tricotilomanía considerada un trastorno del control de los impulsos: “dificultad para resistir el impulso que es perjudicial en su efecto” (DSM IV).
El tratamiento farmacológico no arroja datos de eficacia a largo plazo. Sabemos que se han utilizados inhibidores de serotonina (por el compromiso del sistema serotoninérgico, dopaminérgico y opioide) pero no se conoce la eficacia de un fármaco en particular que señale su terapéutica de elección. En la tricotilomanía, los síntomas pueden reducirse con mediación, sin que esto elimine el transtorno, con la administración de antidepresivos como la fluoxetina. Para otros hábitos nerviosos, como los tics severos, el tratamiento farmacológico se ha mostrado bastante eficaz.
El objetivo es aprender a controlar el impulso nervioso, hasta que este desaparezca. En esta terapia se fomenta la auto observación y el registro de los episodios, porque una vez que la persona conoce en profundidad su funcionamiento se puede comenzar con las técnicas que implican la reversión del hábito nervioso. Este proceso, de unas pocas sesiones, permite evaluar –mediante mediciones concretas- la intensidad, duración y frecuencia del comportamiento que será erradicado. En general, estos pacientes no poseen información suficiente sobre su problema, consideran que son los únicos a quienes les ocurre y suelen sentirse muy aliviados cuando el terapeuta diagnostica y psicoeduca sobre el tratamiento. Otras veces tienen una noción acabada sobre el trastorno pero han probado distintos tratamientos sin resultado alguno, de ahí que lleguen a la consulta con pocas expectativas. En ambos casos, cuando comprenden por qué ejercitan esta conducta, qué variables la sostienen, se entusiasman con el entrenamiento de la respuesta incompatible o reacción de competencia: base la terapia de los hábitos nerviosos (Azrin, 1987). El entrenamiento en la nueva conducta ya implica el cese del hábito.” (Galasso, 2010)
“La gran mayoría de las personas tienen hábitos nerviosos, como tirarse del pelo o comerse las uñas. Muchos de estos son realizados de una manera involuntaria o por inercia en distintas situaciones, al principio se da solo cuando realizamos alguna acción, pero con el paso del tiempo esto puede llegar a convertirse en un mal hábito, ya que puede afectar la salud del individuo, y a la vez es desagradable ante los demás.
Para tener control sobre estas acciones es necesario hacer consciencia del hábito que se esta adquiriendo, y detectarlo a tiempo para detenerlo. Esto mediante diversas terapias como menciona Helena de la Horra "es importante seguir y observar nuestros progresos, por ejemplo, en el caso de morderse las uñas, una de las tareas que se mandan a los pacientes consiste en fotocopiarse todos los días las manos para tener un archivo visual de la longitud de las uñas a lo largo del tiempo.
El poder mostrar a otras personas estos progresos es también de gran ayuda para la terapia.
Mediante un entrenamiento adecuado en estas técnicas y la práctica de conductas que nos ayudan a evitar estos hábitos, asesorados siempre por un profesional de la psicología que nos guía a lo largo de todo este proceso, podremos deshacernos de ellos para que no interfieran más en nuestras vidas."
También es importante mencionar que hay momentos en los que el nivel de nerviosismo es más elevado, por lo que se es mas propenso a adquirir algunos de estos hábitos. Por lo tanto es muy importante contar con un buen nivel de relajación para evitar todas estas costumbres. (Horra, 2010)
“Sin embargo, cuando el problema es grave, se recomienda buscar ayuda con un psicólogo y seguir un tratamiento con fármacos, complementado con la practica de algunos hábitos los cuales nos tranquilicen y fortalezcan nuestra salud. Como por ejemplo:
En primer lugar, llevar una alimentación libre de sustancias excitantes, como las contenidas en el café, el alcohol y otras drogas. Así mismo, disminuir las raciones diarias de azúcar -que aumentan la energía, pero también la sensación de tensión- y reemplazarla por miel como acompañante de las frutas e infusiones naturales a base de manzanilla u otra hierba relajante.
Por otro lado, el ejercicio permite regular los niveles de ansiedad. De preferencia, practiquemos alguna actividad física (correr, nadar o un deporte en equipo) antes de empezar con nuestros quehaceres o al terminarlos.
Esto se complementa con ejercicios respiratorios a lo largo del día, tratando de que las inhalaciones y exhalaciones sean lo más lentas y profundas posibles. Para facilitar las respiraciones convine absorber la esencia de las Flores de Bach, que vienen en frasquitos que podemos llevar en el bolso o maletín como si fueran un perfume.
Pero lo más importante es que cuando sintamos que el “mundo se nos viene encima” nos tomemos un tiempo para concentrarnos en una imagen agradable. Si es posible, tomemos distancia física y empecemos a analizar las posibilidades de solución del problema.
Pensar con la “cabeza fría” siempre trae mejores resultados. Y cuando estemos a punto de gritarle a alguien o agredirlo, contemos hasta cien o más mientras se nos pasa la cólera." (Mujer Activa, 2010)
Bibliografía
Botanical-online. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 8 de Abril de 2010, de www.botanical-online.com/medicinalsansiedad.htmGalasso, L. L. (25 de Abril de 2010). Psicoterapia-breve. Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.psicoterapia-breve.com.ar/tricotilomania.php
Horra, E. d. (25 de Abril de 2010). Psicologuía. Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.psicologuia.com/terapia/habitos-nerviosos/solucion-habitos-nerviosos.html
Mujer Activa. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.lineayforma.com/estar-bien/habitos-saludables-para-controlar-la-ansiedad.html
National Institute on Deafness and Other Communication Disorders. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 19 de Abril de 2010, de www.nidcd.nih.gov/health/spanish/stutter_span.asp
Ribó, I. d. (25 de Abril de 2010). Clínica Psicología Anthropos - Psicólogos Valencia. Recuperado el 8 de Abril de 2010, de www.clinicapsicologiaanthropos.es/habitosnerviosostics.php
Wikipedia. (25 de Abril de 2010). Recuperado el 19 de Abril de 2010, de es.wikipedia.org/wiki/Onicofagia